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viernes, 31 de marzo de 2017

10 pasos para evaluar tu plan de negocios

¿Cómo saber si tu plan realmente es efectivo, convincente y claro? Toma nota de la fórmula para analizarlo a detalle.




¿El momento crítico de todo plan de negocios? Cuando se presenta ante un posible inversionista. En un momento, todo tu esfuerzo de meses (o años) se podría ir abajo si no realizas una exposición correcta o si se te nubla la mente en ese instante. Para que esto no te suceda, te presentamos una simple guía de 10 pasos que te ayudará a saber si tu plan está completo.


Ten en cuenta que nadie conoce tu plan mejor que tú: tú eres el experto, pero esto no quiere decir que tu audiencia lo sepa todo. Al contrario: al momento de evaluar tu plan, es preciso que te coloques en los zapatos del inversionista. Toma nota...

1. La presentación

¿Es fácil de leer? ¿Utiliza un lenguaje y una redacción simple, que cualquiera pueda entender? Los inversionistas no son expertos en tu negocio, así que lo más probable es que no entiendan tecnicismos. ¿Existe una descripción clara y completa de la idea de negocio? ¿Está suficientemente actualizada la información que utilizas? Sé preciso en las fuentes, te pueden dar un buen apoyo.



2. Estudio de mercado

¿Has analizado a profundidad tu mercado, especialmente en cuanto a tamaño, estructura y tendencias? Transmite a tu interlocutor esta información de forma clara y simple. Apóyate en cifras y estadísticas que muestren una tendencia. Y, lo más importante, busca la forma de mostrarlo como un mercado atractivo para invertir en él.

3. Descripción comercial

¿En tu presentación se describen cuáles son las ventajas competitivas con las que cuentas para penetrar en el nicho de mercado que pretendes captar? ¿Existen proyecciones de ventas justificadas para el periodo que considera el proyecto?

4. Descripción técnica

¿Cuentas con datos suficientes para evaluar la viabilidad del proyecto? ¿Estableces costes realistas?

5. Plan de compras

¿Defines con precisión qué materias primas se necesitan para llevar a cabo tu actividad? ¿Existe un listado de proveedores detallado? ¿Se presentan en el proyecto condiciones referentes a la relación con los proveedores tales como descuentos, periodos de pago o plazo de entregas? ¿Son coherentes con las prácticas habituales del sector?

6. Estructura organizativa

¿Detallas los requerimientos de recursos humanos necesarios para su puesta en marcha? ¿El perfil y número del personal que se pretende contratar es el adecuado para llevar a cabo la actividad empresarial? ¿Se ajusta el coste salarial del proyecto con la realidad del mercado laboral?

7. Marco legal

Los detalles legales suelen ser engorrosos, pero son necesarios. ¿Detallas la forma jurídica en que va a operar tu empresa? ¿Registraste tu marca y tu documento?

8. Estudio económico

¿Resultan realistas las hipótesis que estableces de las proyecciones financieras? ¿Aparecen datos convincentes que permitan aventurar la rentabilidad del proyecto?

9. Evaluación del riesgo

¿Determinas de forma realista al riesgo o estás obviando una potencial amenaza para tu proyecto? ¿Mencionas en el proyecto acciones alternativas y soluciones por tomar si alguno de los riesgos se convierte realidad?

10. Conclusiones

¿Cuál es tu primera impresión después de leer todo el plan de negocios? ¿Qué visión de te da del proyecto y sus objetivos? ¿Es realista, lógico y convincente? Y finalmente, pero no menos importante ¿es un buen proyecto?

Y la pregunta del millón, la que podría definirlo todo... Si tú fueras el inversionista, ¿invertirías en él?





Fuente: https://www.entrepreneur.com/article/269316

sábado, 25 de marzo de 2017

Errores que sabotean una negociación


Está bien escuchar un "no" de vez en cuando. Significa que estás pidiendo en GRANDE.





Cuando estás en una mesa de negociación hay tácticas efectivas y acciones que echan a perder los acuerdos. Para que no te pase, identifica y evita estos 10 desaciertos que podrían debilitarte, según Linda Swindling, autora de Ask Outrageously! (2017) y el ebook Negocia como CEO.

1. No saber qué quieres
Antes de iniciar, ten claras tres cuestiones: qué quieres, por qué lo quieres y qué puedes dar a cambio. No tengas miedo de pedir lo que necesitas, argumenta y muestra los beneficios que le traerá al otro. Define qué calificarías como un logro y qué como un fracaso.

2. No cuestionar
Mantente curioso haciendo preguntas abiertas. Deja que la otra persona hable para que descubran cuáles son los problemas o necesidades que pueden resolver en conjunto.


3. Aceptar la primera oferta sin titubear

Esto demuestra dos cosas: que estás ávido por concluir o que no tienes confianza en tu propuesta. Si la primera oferta es mejor de lo que esperabas, puede ser porque estés restándole valor a lo que preparaste o porque la otra parte esté valuándose de manera incorrecta. De ser necesario, vuelve a 
cuestionar para asegurarte de que sea la mejor opción.


5. No pedir más
Para alcanzar la luna, apunta a las estrellas. Conoce hasta qué punto es razonable pedir un poco más, sin caer en la codicia. Si no lo haces, no dejas espacio para contra ofertar y obtener lo que consideres un acuerdo justo.

6. Temerle al “no”

Está bien escuchar un “no” de vez en cuando, pues significa que estás pidiendo en grande. “Se trata de una de las palabras más poderosas en una negociación”, dice Chriss Voss, negociador del FBI y autor de Negotiating As If Your Life Depended On It. La negativa suele ser una decisión temporal para mantener el statu quo; puede ser reversible.

6. Involucrar emociones

Aplica el “no dejes que te vean sudar”. Deja de lado la emoción, el enojo o la frustración; cuando la negociación se vuelve personal, estás en peligro de perder. Si no puedes separar el problema de la persona, haz una pausa y manda a alguien más negociar

7. Creer en todo lo que te digan
Pide asesoría si alguna información te huele mal no parece lógica o no cumple lo que te han dicho antes. Y de nuevo, vuelve al punto dos: pregunta, pregunta y pregunta.

8. Mostrar todas tus cartas
No te sorprendas prenda que tu contraparte te pida algo extra fuera del punto principal a negociar. Sin embargo, no le ofrezcas tu “as bajo la manga” sólo porque sí. Analiza durante el proceso qué podría ser ese extra, y considera, de antemano, qué le puedes ofrecer que no sea esencial para ti.

9. No ponerlo por escrito

La memoria se desvanece y podrían generarse discusiones sobre lo que ya se había acordado pero se olvidó. Cuanto antes, de preferencia mientras las partes estén reunidas, pon los puntos básicos sobre papel y fírmalos.

10. No saber retirarte

Recuerda que cuando pierdes la habilidad de salirte de una negociación, disminuyes tu poder en el proceso. Los CEOs siempre tienen una salida y saben cuáles son sus alternativas, conocidas como BATNA (Best Alternative to a Negotiated Agreement), en caso de que las cosas no funcionen.

Por último, sé honesto, haz preguntas acertadas y escucha con atención. Está bien saber lo que quieres, ir a buscarlo y obtenerlo. El objetivo no es engañar al otro. Ganar con integridad significa que buscas el mejor acuerdo para ambas partes.




Fuente: https://www.entrepreneur.com/article/290546